Desde nuestros primeros años tenemos la necesidad de ser aceptados y pertenecer a un grupo, ya sea la propia familia o externos, ya que esto nos hace sentir seguros; y con el paso de los años llegamos a condicionar nuestras decisiones o establecer el curso de nuestras vidas condicionándonos por el entorno, ya que creemos que debemos seguir la opinión de la mayoría o que lo que realmente es correcto depende de lo estipulado por la sociedad.

La presión social en su punto máximo

La presión social se mantiene a lo largo de la vida, pero alcanza su máximo punto durante la adolescencia, ya que al tratarse de una etapa que en muchos casos puede resultar complicada y fuerte, además de caracterizarse por una latente rebeldía, los jóvenes buscan ser aceptados socialmente con mayor énfasis, por lo que quedan expuestos a un tipo diferente de presión al tratar de encajar entre sus amigos, lo que puede dar lugar a prácticas negativas. Es también necesario resaltar que en muchos casos los adolescentes suelen ser sometidos a tensión también por parte de sus familiares, sobre todo en temas relacionados con la educación; donde los padres tratan de moldear a sus hijos para que sigan un camino que en muchos casos no es el deseado por ellos, lo que lleva a una situación conflictiva que puede desatar frustración, desmotivación, ira o depresión. Si deseas leer un poco más sobre la desmotivación te invitamos a leer nuestro artículo anterior titulado: cambiando de perspectiva ante la desmotivación.

Impacto de las redes sociales

En la actualidad el impacto de las redes sociales ha sido de tal magnitud, que muchas personas incluso llegan a aparentar vidas que no tienen solo por mostrar una imagen ante los demás, tratando de reflejar felicidad, belleza, progreso, riqueza; a pesar de que esa no sea su realidad. Pero se trata es de proyectar: de hacer creer al resto del mundo que se goza de una vida plena simplemente porque es lo que la sociedad espera.

 No dejar que la sociedad nos controle

Somos seres con deseos, interés y gustos particulares, aunque convivimos en sociedad es necesario establecer límites y no permitir que externos decidan por nosotros. Nuestro estilo de vida, carrera profesional, inclinación sexual; todo debe ser elegido de acuerdo a nuestros propios intereses y no dejar que una sociedad nos indique que camino seguir, cuando seguramente terminará llevándonos a la infelicidad.  No debemos callar nuestra voz y nuestras ideas, sino buscar alcanzar nuestros objetivos según lo que nos apasione y traiga felicidad, lo que nos haga sentir la plenitud de la vida.

Reforzando la seguridad individual

Desde los primeros años de los niños debemos reforzar su autoestima y hacerles entender que su voz tiene peso, que su opinión cuenta y se respeta; los valores son fundamentales en la crianza temprana, de tal manera que el respeto sea uno de los pilares a mantener. Esto permitirá con el paso de los años, hacer frente a la presión social adecuadamente; establecer una saludable relación con la sociedad y establecer un criterio propio ante cualquier situación que pueda enfrentar como adulto.

¿Has enfrentado alguna situación peligrosa por culpa de la presión social? ¿Cuál crees es el mayor riesgo de la presión social?

Si quieres saber más sobre temas relacionados con la presión social puedes contactarte con nosotros o escribir tu consulta en la parte de abajo (sección comentarios).

Imagen de rawpixel vía pixabay.com bajo licencia creative commons.


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