Una de las funciones de un líder es ayudar a desarrollar las habilidades de liderazgo dentro de su equipo de trabajo; como parte de un proceso de mejora continua y global se busca alcanzar las metas tanto a nivel personal como profesional de todos los integrantes del grupo, fomentando el aprendizaje y el intercambio de ideas; siendo este un comportamiento típico de las empresas exitosas y orientadas al logro. Para lograr ese impulso que se necesita y motivar a los colaboradores, es necesario contar con ciertas cualidades que debemos poner en práctica a diario para inspirar y conducir al cambio.

Conocimiento de su organización

Es fundamental para un líder conocer la cultura organizacional y el horizonte estratégico de la empresa; ya que es su deber orientar todas las actividades hacia el cumplimiento de los objetivos dentro de un marco ético, basado en valores y políticas ya definidos. Instruir al equipo a trabajar bajo estos parámetros es importante, pero más aún lo es entenderlos e internalizarlos, de tal manera que se haga presente el sentido de pertenencia al identificarse con estos valores, al comprender el porqué de las políticas aplicadas, del compromiso social. Por lo tanto, resultará un ambiente armónico y trabajadores arraigados a la cultura de la empresa.

Enfoque en las mejoras

Un líder debe estar siempre atento a los detalles tanto en la actitud como en el desempeño de sus colaboradores. La motivación es fundamental para llevar al éxito a una organización y para ello es fundamental observar tanto las fortalezas como las debilidades de los integrantes del equipo, de esta manera se puede conversar de forma puntual cuales son los aspectos en que se hay que enfocar para obtener mejores resultados mientras que se potencian las habilidades ya afianzadas.

Confianza y colaboración

La idea principal es crear equipos de trabajo donde la confianza y colaboración sean pilares fundamentales; y para esto hay que mantener una actitud transparente en todo momento, confiar en nuestros colaboradores y trazar una estrategia donde se vislumbre de manera clara, cuales son los objetivos que se pretenden alcanzar. De esta manera todos los miembros se encuentran alineados y con un mismo enfoque en el logro de resultados.

De igual manera se debe involucrar al grupo en las discusiones sobre las estrategias y el desarrollo de ideas, debatir sobre los problemas de departamento, respetar y valorar sus opiniones a fin de motivarlos a participar activamente en el cumplimiento de los objetivos y a vincularse con la organización, fomentando así también, el sentido de pertenencia. Resulta altamente satisfactorio observar a un equipo de trabajo en un ambiente lleno de armonía, compañerismo y apoyo.

Innovar como pilar estratégico

No se puede dejar de lado el poder que da generar nuevas ideas. Muchas veces creemos que nuestra opinión puede ser catalogada de irracional o inviable, pero si se llega a poner en práctica aumenta la productividad o facilita realizar determinadas tareas. Por esto nunca se debe subestimar nuestros pensamientos y creatividad. Un equipo de trabajo que se reúne para desarrollar nuevas ideas, debatir, aplicar estrategias como mapas mentales, lluvia de ideas, entre otros, incrementa su comunicación, confianza y mantiene una visión más amplia al momento de buscarle solución a los problemas. Se deseas leer más sobre más características de un líder, puedes leer nuestro artículo anterior titulado: características clave de un líder de alto impacto.

¿Fomentas la cultura organizacional dentro de tu equipo de trabajo? ¿Respetas las ideas de tus colaboradores?

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Imagen de padrinan vía pixabay.com bajo licencia creative commons.


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